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Incapacidad asumida.

Actualizado: 9 abr 2023

Cuando un niño se siente abatido antes de tiempo, sin ganas ni motivación siquiera de intentar alguna tarea encomendada, prácticamente paralizándose sin poder actuar; estamos frente a un niño desalentado, que aprendió -de manera equivocada- que es incapaz de lograr una meta con éxito; es decir, asume que su “incapacidad” es real. Es probable que las veces que lo intentó, recibió a cambio acciones o frases que le hicieron creer lo “poco” o “mal” que estaba haciendo, instaurándose en él, un mandato que puede llevar, incluso hasta su vida adulta.


Un adulto con incapacidad asumida, es aquel que tiene metas, como cualquier persona, pero a su vez, la certeza -equivocada- de que no cuenta con las habilidades para alcanzarlas. Es aquel que cuando se le presentan retos personales o profesionales, tiene miedo al fracaso de manera anticipada, por lo que prefiere no arriesgarse, porque tiene la creencia de que lo hará mal, de que no será exitoso. Simplemente, no lo intenta, no pone acción. Es muy probable que este adulto, haya construido esta “incapacidad asumida” desde sus primeros años de vida.


¿Qué acciones hacen que mi hijo/hija, empiece a formar esta creencia?

  • Criticar y/o juzgar sus avances.

  • Burlarme de sus pequeños logros.

  • Ignorarle/abandonarle, cuando me pide ayuda.

  • Exigirle más de lo que puede dar.

  • Echarle la culpa, al mínimo error que cometa, etc.


¿Qué frases inducen a la construcción de esta creencia?

  • “¿Otra vez, te vuelves a equivocar en lo mismo?”

  • “¡Toda la vida sacas mala nota!”

  • “¿Cuándo podrás ser más inteligente como tu hermano?

  • “¡Qué vas a poder tú, si siempre lo haces mal!”

  • “Tan fácil era el examen y solo has podido sacarte un 13?

  • “Mejor lo hago yo, porque tú eres demasiado lento”

  • “Eres un bueno para nada”, etc.


Cuando el niño o niña, recibe esas frases frente a su conducta, poco a poco va interiorizando inconscientemente, el mensaje oculto de: “No valgo. ¿Para qué lo voy a intentar, si nada me sale bien?” contribuyendo al desarrollo de una autoestima baja y de esta creencia equivocada de la “incapacidad asumida”


¿Qué puedo hacer para que mi hijo/a deje esta creencia equivocada?


La buena noticia, es que hay maneras de desaprender cualquier creencia instaurada. El primer paso es cambiar nuestros hábitos en la manera cómo nos expresamos y actuamos frente a ellos y luego ofrecerles la oportunidad de empoderarse poco a poco, para recuperar esa autoestima que está en declive:

  • Enfócate más en los aciertos de tus hijos y menos en sus errores.

  • Cuando se equivoque, en lugar de juzgar o criticarle, hazle saber que es una buena oportunidad para aprender algo de esa situación, y que pase lo que pase, siempre estarás a su lado: “Sé lo mucho que querías lograr eso. Estoy segura que la próxima vez podrás intentarlo” // “Sé que a veces, puede resultar difícil conseguir algo, pero poco a poco podrás hacerlo y si necesitas ayuda, estaré a tu lado”

  • Dale la oportunidad de que experimente el éxito, reconociendo sus logros, por más pequeños que sean, con frases como: “Valoro mucho tu esfuerzo ...”

  • Aliéntale con tu ayuda, a terminar lo que empezó: “¿Qué te parece si yo empiezo el primer ejemplo y tú continúas con el siguiente?”

  • Dedica un tiempo especial, para compartir tiempo juntos, de manera que considere y sienta que es importante para ti.


Siempre habrá un día para volver a empezar. Hoy, por ejemplo.


Respira. Ponte en su lugar. Ama.

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